Brahms por la Ossodre

Brahms es indiscutiblemente uno de los grandes maestros de la música europea de todos los tiempos. Aunque nunca ha sido uno de mis compositores preferidos, (tal vez por aquello de la sombra de Beethoven, tan mentada por algunos historiadores de la música), reconozco que admiro algunas de sus obras y pasajes musicales que me resultan maravillosos. Una de esas obras fantásticas es el primer concierto para piano y orquesta, su primera gran obra orquestal y esa sí, legítimamente beethoveniana. Una de las obras que más definidamente enmarca a Brahms como el más clásico de los románticos. Una obra bellísima y más si es interpretada por las manos magistrales del pìanista Homero Francesch, los maravillosos músicos de la Orquesta Sinfónica del Sodre y la dirección impecable y sobria de Martín García.

La segunda parte correspondió a la Sinfonía Nº 4 del mismo compositor. Una de esas obras enormes que me hacen preguntar por qué no quiero un poco más a Brahms. Como sea, siempre es bueno escucharlo, tranquilizador a todo nivel, reconfortante. Especialmente si las versiones son tan notables como las de esta noche en nuestro Auditorio Nacional.

Magnífico concierto final de la temporada de auditorio de nuestra querida Orquesta Sinfónica del Sodre. Magníficos los músicos, magnífico Homero Francesch al piano y magnífica la dirección del maestro Martín García en su despedida como director artístico de la Ossodre, con eterna y merecida ovación final. Se va a extrañar su presencia al frente de la principal orquesta de nuestro país, tras una gran temporada 2017.









.: Repertorio en versiones de Nelson Freire, Riccardo Chailly y Carlos Kleiber :.

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